domingo, 9 de mayo de 2021






Hipoxemia. Alegato, exordio. Voz que clama en el aturdido escenario del mundo. Dice, muestra, arriesga un borde y por el desplaza su palabra. Busca y rebusca en míticos resquicios. Supremo anhelo acercarse y espiar el orbe imaginario del Olimpo, espacio de habla.
Nada hay que pueda regresarnos de la duda: el Patriarca ante la pira. Su insondable gesto avanza, se pliega a la totalidad del libro, espacio abierto, visitado por multiplicidad de nombres adormecidos en profunda desmemoria. Ante olvidos y negaciones, enigmas de la muerte, sobresale la figura de Rilke, su pudor.
El escriba deja constancia de su única certeza: el viento. Un viento repetido viaja hacia donde debe desnudarse la poesía.
Juan Maldonado


sábado, 29 de febrero de 2020

la enfermera del Ferreyra
la niña del Leteo, 
como la llaman
me deja leer a Cheever
en la sala de terapia intensiva
a pesar de que ya es tarde
y es de noche
y todos duermen
o simulan dormir
o agonizan
como en un estadio
donde se ha perdido el campeonato
las luces se apagan
la de los ojos glaucos
arrima un velador
que desaparece 
en algún momento de la noche
cuando mi conciencia
sin saberlo
fluye
a través del misterioso líquido del suero

(inédito)


viernes, 1 de noviembre de 2019


Espero la aguja transparente
de agua helada
en la arteria.
Como un oriente
hecho a escala,
el verano
se filtra  
a través del acero.





(inédito)

sábado, 12 de octubre de 2019

miércoles, 5 de junio de 2019

Dos veces


Dos veces
descubrí
que tenía un cuerpo
la primera   
con el sexo
la segunda
con la enfermedad.






(inédito)