sábado, 29 de febrero de 2020

la enfermera del Ferreyra
la niña del Leteo, 
como la llaman
me deja leer a Cheever
en la sala de terapia intensiva
a pesar de que ya es tarde
y es de noche
y todos duermen
o simulan dormir
o agonizan
como en un estadio
donde se ha perdido el campeonato
las luces se apagan
la de los ojos glaucos
arrima un velador
que desaparece 
en algún momento de la noche
cuando mi conciencia
sin saberlo
fluye
a través del misterioso líquido del suero

(inédito)